Paula lleva «cencerreando con la harina» desde niña y desde hace once años se metió en ella para seguir una quinta generación donde producto de calidad y un mimado trabajo artesano son la receta perfecta, como las que sigue de su abuelo, para seguir endulzando decenas de momentos especiales.
Desde los obradores de la calle Mayor de Arcos de Jalón se lleva endulzando la vida de centenares de amigos y familias que terminan una buena comida de celebración con alguno de sus postres. Postres en forma de milhojas, como la famosa e irresistible costrada, o turrones, que han sido testigo de bautizos, comuniones, bodas, cumpleaños, la Navidad, o sin ser algún día marcado en la agenda, un disfrute al alcance de todos. Unos dulces creados por Manuel y Pabla (tatarabuelos), que siguieron horneando José y Laura (bisabuelos) hasta llegar al abuelo José Luis, junto a la abuela Maruja (La Cuquita), para pasar las recetas a su padre, Enrique, y ahora meterse en harina Paula López. La quinta generación de este obrador que mantiene su marcado carácter tradicional, donde un producto de gran calidad y el mimado trabajo que se inició en 1850 siguen siendo la receta perfecta que se elabora y se sigue, en la mayoría de los casos, como hace 175 años…
